Convocamos a Asamblea General Extraordinaria

La primer convocatoria es este viernes 1 de marzo, a las 5pm en las instalaciones de la ANEP.

Oficialmente y por esta vía la Junta Directiva Nacional llama a Primera Convocatoria para Asamblea General Nacional Extraordinaria.

Único punto de agenda:
Reforma Parcial de los Estatutos de la organización.

Fecha: Viernes 1 de marzo de 2013.
Hora: 5:00 de la tarde.
Lugar: ANEP en Calle 20-Norte, San José.

Según el artículo 16 de nuestros Estatutos, para sesionar válidamente en Primera Convocatoria el quórum necesario es de las dos terceras partes de las personas afiliadas. De no reunir el mismo; las personas asambleístas fijarán fecha para la Segunda Convocatoria dentro de los siguientes 10 días hábiles; en donde se debe reunir un quórum de la mitad más uno de las personas afiliadas.

A propósito de la reelección de Correa

Desde esta columna, saludamos al pueblo hermano de Ecuador y felicitamos a su distinguido presidente Correa.

Nosotros estamos muy emocionados con el triunfo electoral, rotundo y contundente, del actual Presidente de la hermana república latinoamericana de Ecuador, Rafael Correa Delgado, quien fue reelecto para un nuevo período al mando de dicho país hasta el año 2017.

Y como si tal triunfo presidencial no fuera ya de por sí abrumador, 60%, obtuvo él una calificada mayoría parlamentaria, lo cual le permitirá seguir impulsando políticas públicas y leyes que, definitivamente, terminarán cambiando, radicalmente, a la sociedad ecuatoriana. Desde esta columna, saludamos al pueblo hermano de Ecuador y felicitamos a su distinguido presidente Correa.

¿Por qué nuestra emoción y nuestra alegría? El triunfo del Presidente Rafael Correa Delgado, potencia, reafirma, consolida una tendencia política a nivel latinoamericano (marcadamente en la parte sur del continente), que ha abandonado como ejes rectores de las decisiones de política pública, los dictados del tristemente célebre “Consenso de Washington”; conjunto de recetas de inspiración neoliberal que le fueron impuestas a nuestros países latinoamericanos por organismos financieros internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y más recientemente la Organización Mundial de Comercio (OMC); y, a nivel regional, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El movimiento político que ha venido liderando en Ecuador, su prestigioso Presidente, don Rafael Correa, tiene los mismos valores inspiradores, en términos generales, que motivan el accionar de otros presidentes latinoamericanos de los actuales momentos de la historia de nuestra Patria Grande. Hugo Chávez Frías, en Venezuela; Evo Morales Ayma, en Bolivia; Daniel Ortega Saavedra, en Nicaragua; José (“Pepe”) Mujica Cordano, en Uruguay; Cristina Fernández, en Argentina; y hasta Dilma Rousseff, en Brasil; están promoviendo un conjunto de políticas públicas que fomentan la integración, la equidad y la movilidad sociales; que impulsan la integración de la América Latina; que plantean acciones en política internacional sin “pedirle” permiso a los Estados Unidos; que luchan por un nuevo orden internacional; y que, potencian conceptos como la soberanía y la seguridad alimentarias, amén de que estos gobernantes luchan para que las riquezas naturales de sus países (como las minerales, gasíferas, petrolíferas), generen dividendos para su distribución con base en la promoción del bien común y en la reivindicación plena de “los y las de abajo” de sus respectivos pueblos.

Uno de los aspectos más interesantes y de mayor relevancia de estos procesos de cambio en los indicados países hermanos latinoamericanos, tiene que ver con las estrategias seguidas por sus nuevos líderes políticos y los movimientos que los han respaldado.

Han logrado la construcción de una articulación de fuerzas político-partidistas, sociales y cívico-ciudadanas de nuevo tipo; impulsándose procesos desde abajo, desde la base social misma que había venido soportando la exclusión, para avanzar hacia arriba; derribando las estructuras sistémicas tradicionales, en todo o en parte, pero que desplazaron las viejas estructuras hasta ese entonces vigentes, de todo tinte ideológico.

No sabemos si estamos en lo correcto cuando hablamos de que todos estos mandatarios y mandatarias y sus correspondientes soportes políticos sustentadores de los procesos de cambio que están impulsando, podría darnos fundamento para hablar de una nueva izquierda latinoamericana; pero de lo que sí estamos convencido es de que, con honrosísimas excepciones, la vieja izquierda de este continente (la “jurásica”, de la cual en nuestro país todavía quedan ciertos espernibles especímenes), quedó rebasada con estos nuevos aires de cambio de los procesos como los de Correa, en Ecuador; de Chávez, en Venezuela, de Morales, en Bolivia, para citar tres de los más paradigmáticos que estamos presenciando en la Latinoamérica de hoy.

Una de las claves parece ser que encontraron la fórmula de generar ilusión en grandes segmentos de sus propios pueblos que habían venido siendo totalmente excluidos y ya no solamente explotados; ilusión que les llevó a la movilización social primero y luego electoral, como para instaurar nuevas hegemonías políticas distintas a la de corte neoliberal y profundamente amplias con gran respeto para la diversidad.

Con lo poco que hemos conocido y leído de esos procesos, nos queda claro que los esquematismos de la añeja izquierda “clásica”, hundida en el lodazal del sectarismo aunque completamente asimilada sistémicamente hablando, a la vieja estructura de poder; jamás hubiera posibilitado el surgimiento de fenómenos sociopolíticos como pueden conceptuarse varios de esos procesos latinoamericanistas de nuevas estrategias para la integración y la inclusión sociales, con posiciones soberanistas hacia la obtención de la segunda y real independencia.

Llama la atención que la propiedad privada no ha sido abolida en estos países, a excepción de ciertas nacionalizaciones que se consideran estratégicas para desarrollos económicos y sociales de nuevo tipo; y la actividad empresarial privada ha quedado sujeta a fuertes controles fiscales y nuevas obligaciones tributarias.

Por otra parte y en el orden de los valores culturales de estos pueblos en procesos de cambio, también llama poderosamente la atención la incorporación de orientaciones de política pública que se fundamentan en el Humanismo Cristiano, como en el caso de Nicaragua y la nueva experiencia revolucionaria que están viviendo, a la cual conceptúan como “Cristiana, Socialista, Solidaria” (algo que los dinosaurios catacúmbicos de cierta “izquierda” tica jamás entenderían).

Para nosotros, como creyentes en Dios, Nuestro Señor, Cristo Jesús, queda claro que la lucha por la justicia social inspirada en valores socialistas en nada está reñida con los más eternos valores de las enseñanzas de Jesucristo en su paso por la tierra, y en escenarios de libertad y de democracia directa y participativa.

Pareciera que aquí, en Tiquicia, y en el seno de los diversos pensamientos progresistas mucho nos falta por aprender de tales procesos de cambio que vemos desarrollarse en esos países.

Somos del criterio de que si bien es cierto en nuestro país está el potencial, la “materia prima” para impulsar un movimiento político-estratégico que nos abra el camino hacia una nueva hegemonía (la de la inclusión y la integración sociales y la del retorno total de la política del bien común); muchas actitudes electoralistas de corto plazo con fuerte ingrediente personalista, impiden la construcción de las bases para impulsar un real movimiento de largo alcance que cambie las actuales estructuras sistémicas centradas en los negativos valores asumidos por una minoría que potencia, elección tras elección, el crecimiento de la desigualdad y la exclusión. Y nada pareciera indicar que con las elecciones presidenciales y diputadiles del 2014, las cosas serán diferentes. Así estamos… Por ahora, ¡a seguir luchando!

ANEP renueva relaciones con sindicalismo nicaragüense

Representación de nuestra Junta Directiva se reunió con el Frente Nacional de Trabajadores en Managua.

Firma del convenio de la FNT con ANEP

Estimadas compañeras y estimados compañeros: Respetuosos saludos.

Compartimos con ustedes, a modo de rendición de cuentas, los datos más generales de la reciente visita que hiciéramos a la hermana nación latinoamericana de Nicaragua, integrando la delegación oficial de la Junta Directiva Nacional (JDN), de la ANEP que al efecto se conformó; delegación compuesta por las compañeras directivas nacionales Martha Guido Serrano y Ligia Azofeifa Calderón, así como por los compañeros directivos nacionales Máinor Anchía Angulo y Héctor Prado Monge, junto al suscrito servidor de ustedes.

Nuestra delegación oficial de la ANEP estuvo, en todo momento, en la grata compañía de Carlos Guzmán Membreño, que es la persona de enlace entre ambas entidades para los efectos de la operacionalización práctica del convenio ANEP-FNT y para la promoción y coordinación del trabajo de base de carácter organizativo que el mismo implica.

Igualmente, ya en Nicaragua se nos agregó al grupo la compañera costarricense y trabajadora del Sistema Penitenciario Nacional de nuestro país, Ligia Solís Solís, exdirectiva nacional de la ANEP; quien por sus excelentes lazos solidarios y fraternales con varias de las personas integrantes de la Coordinación Nacional del FNT, ya había generado varias condiciones previas que nos permitieron tener éxito en esta importantísima misión político-estratégica de carácter sindical de la ANEP en Nicaragua.

Como se sabe, el propósito central de la visita fue prolongar el convenio bilateral existente entre el Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), de Nicaragua y nuestra ANEP, para la difusión, promoción y defensa de los derechos laborales y sociales que consagra la legislación costarricense, entre la población trabajadora migrante en el país (básicamente, la de esa nacionalidad); incentivando su organización sindical a través del modelo de seccionales de la ANEP, gestadas en sus propias comunidades habitacionales (específicamente, las comunidades de “La Carpio” (en San José), y Guararí (Heredia); con un objetivo estratégico paralelo que es el fortalecimiento del Sistema de Seguridad Social del país, especialmente la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS); pues en la medida en que las personas trabajadoras migrantes con condición de asalariadas (tanto las que pudieran obtener empleo formal, como las que están en el cuentapropismo), estén dentro de tal sistema y no haya patronos inescrupulosos que violenten esas leyes laborales y sociales contratando mano de obra por debajo de los estándares mínimos que establecen las mismas, así hemos de ayudar al fortalecimiento de nuestra querida CCSS.

La visita tomó tres días; uno yendo y otro regresando. El segundo día, martes 12 de febrero de 2013, fue intensos en reuniones sobre el convenio, sobre la lucha del FNT, sobre nuestra propia lucha como ANEP, sobre los procesos sociopolíticos latinoamericanos en el escenario global vigente y, específicamente, los procesos sociales que se impulsan en Nicaragua bajo el gobierno del Partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), presidido por el señor Daniel Ortega Saavedra.

La primera reunión tuvo lugar en la oficina de la comisión de asuntos de Salud, del parlamento nicaragüense (Asamblea Nacional, aquí Legislativa), dándose la presencia del compañero Dr. Gustavo Porras Cortés, Coordinador Nacional del FNT; de su Subcoordinador Nacional, José Antonio Cepeda, a su vez máximo líder magisterial del país; del compañero José Ángel Bermúdez, Secretario Ejecutivo Nacional del FNT; así como de la compañera Maritza Andrade, Vicepresidenta de la Comisión de Educación del parlamento nicaragüense e integrante del FNT, quien a su vez funge como la Presidenta del Consejo Nacional de Trabajo del hermano país.

El segundo momento de este agitado día martes 12, fue en la propia sede nacional de FNT, para atender una conferencia de prensa convocada por éste con masiva asistencia mediática. Se explicó el convenio, sus alcances, se habló del esfuerzo laboral de la migración trabajadora nicaragüense en el país, así como se hizo firma pública del documento “Acuerdo del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT de Nicaragua) y la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP de Costa Rica) para la organización y defensa de los derechos humanos y laborales de los trabajadores inmigrantes”. Luego contestamos varias preguntas de los y de las periodistas presentes.

Luego del almuerzo de este segundo día en Nicaragua, tuvimos una reunión con los compañeros y las compañeras de las organizaciones integrantes de la Coordinación Nacional del FNT, su dirección nacional, integrada por representantes de las nueve centrales sindicales conformantes del FNT. Tuvimos la oportunidad de hacer una explicación amplia de los contenidos actuales de la hegemonía imperante en la conducción de la ANEP; plantear los desafíos según los vemos en las actuales circunstancias de nuestro país; reforzar nuestro compromiso con el trabajo sindical con la población migrante nicaragüense en el marco del convenio con el FNT, entre otros aspectos relevantes de la exposición. Valga agregar que hicimos el abordaje de dos ámbitos del trabajo sindical que estamos queriendo potenciar al máximo: ANEP-Joven y la formación y capacitación político-sindical. En ambos casos dejamos los referentes internos nuestros para abrir posibilidades de cooperación, intercambio, gestión compartida y otros ámbitos.

Por la noche y ya en la ciudad de Masaya, a la cual nos habíamos trasladado de la reunión con la dirección nacional del FNT, tuvimos una cena de despedida, con la honrosa participación del compañero Dr. Gustavo Porras, del compañero José Ángel Bermúdez, de la compañera diputada del FSLN y vicealcaldesa de Masaya, Jacaranda Fernández Mejías, del propio señor alcalde (cuyo nombre no recordamos, lamentablemente), más toda nuestra delegación.

Igualmente, tal y como se pudo notar a lo largos de los tres momentos anteriores, la reafirmación del convenio bilateral ANEP-FNT se da en un marco de solidaridad sindical internacionalista, con total transparencia, con convergencia de pensamientos político-sociales en lo estratégico y en el ámbito latinoamericanista de hoy que muestra gobiernos progresistas que, de un modo u otro, contrarrestan el pensamiento neoliberal pero con gran inteligencia, amplitud, respeto por las diversidades, con creatividad y sin los fundamentalismos sectarios del dogmatismo esquematista que sataniza todo lo que no está en el “manual”; mismo que como apreciamos en nuestro país, no crece para nada y solamente se dedica a insultar a quienes no pensamos como secta.

Dos elementos adicionales nos impresionaron en grado sumo. Por un lado, la comprensión que recibimos sobre el posicionamiento que la ANEP está teniendo hoy en día en el país, en torno a la cuestión de la ley salarial médica tica y nuestra tesis del “desenganche”; especialmente con la experiencia social nicaragüense al respecto y guardando las dimensiones, por supuesto, de combatir ellos la gestación de una especie de casta gremial por encima de los intereses generales del pueblo trabajador.

Por otro, la adaptación de los principales contenidos del Humanismo Cristiano como uno de los más notables componentes del proceso de cambio social que impulsa el actual gobierno sandinista, el cual denomina su revolución como “Cristiana, Solidaria, Socialista”; dejando explícita una tolerancia plena al pensamiento profundamente cristiano-religioso de pueblo nicaragüense, pero no en el plano bajo del utilitarismo oportunista, sino porque permite ampliar una plataforma de adhesión con resultados concretos a favor de las necesidades populares en el marco del impulso de los mejores valores del socialismo solidario que siguen eternamente vigentes.

Podríamos extendernos aún más, pero esperamos haber indicado lo más general de esta visita, de altos resultados político-sindicales para la nuestra querida ANEP que más que legitimada queda ante las máximas autoridades sindicales de Nicaragua, que son las del FNT; por demás, compañeros y compañeras de gran trayectoria de lucha revolucionaria (la de verdad), y social; amén de que exhiben una gran claridad política-ideológica en el entorno global de hoy como para comprender, según lo percibimos, las grandes líneas de pensamiento de la ANEP de hoy en día. En verdad, nos sentimos profundamente satisfechos, contentos y revitalizados en nuestras posiciones con esta visita.

Fuimos extraordinariamente atendidos. Recibimos un gran calor humano y solidario. Percibimos un gran respeto para nuestra querida ANEP y una valoración altísima de su actual liderazgo. Quedamos en deuda para reciprocar tanta cortesía.

En verdad hacemos explícito por esta vía una inmensa gratitud a los compañeros y a las compañeras del FNT-Nicaragua, por la extraordinaria importancia, cuidado, esmero y sensibilidad que mostraron en su trato para con la delegación de la ANEP-Costa Rica que les visitó.

Finalmente, dejamos constancia expresa del gran agradecimiento que tenemos por el valioso aporte gestor y organizativo y de orientación política que para esta misión nos brindó el compañero Carlos Guzmán Membreño; así como para nuestra compañera afiliada Ligia Solís Solís que siempre ha estado abogando por el prestigio de la organización en sus constantes comunicaciones con la dirigencia sindical de FNT.