ANEP denuncia discriminación sindical en el IAFA y señala trato preferencial hacia otra organización

IAFA autoriza hasta 16 horas mensuales en jornadas completas a otra organización, mientras limita a la seccional ANEP-IAFA a solo 4 horas

Las decisiones de la Dirección General y la Junta Directiva consolidan condiciones más favorables para otra organización, sin justificación objetiva

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) denuncia públicamente al Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA) por incurrir en discriminación sindical y prácticas laborales desleales, ejecutadas mediante actos administrativos formales que establecen un trato desigual entre organizaciones sindicales, al otorgar a una de ellas hasta 16 horas mensuales de licencia sindical en jornadas completas, mientras se limita a ANEP a solo 4 horas, en un mismo contexto institucional y sin la aplicación uniforme de criterios, lo que constituye una vulneración directa al principio de igualdad ante la ley, la libertad sindical y a los principios de legalidad y objetividad que rigen la función pública.

Esta denuncia no se sustenta en apreciaciones subjetivas, sino en documentación oficial emitida por la propia Administración del IAFA, la cual evidencia un trato desigual, arbitrario y carente de justificación entre organizaciones sindicales que operan en condiciones equivalentes dentro de la institución.

Ante la gravedad de los hechos, ANEP ha interpuesto un recurso de amparo ante la Sala Constitucional, bajo el expediente N.° 26-013391-0007-CO , con el objetivo de frenar una práctica que atenta contra el Estado de Derecho.

Los hechos acreditados son contundentes: mediante acuerdos formales de Junta Directiva, el IAFA redujo la licencia sindical de ANEP a cuatro (4) horas mensuales, mientras que, de forma paralela y bajo el mismo contexto institucional, mantiene a otra organización sindical con dieciséis (16) horas mensuales en jornadas completas con goce salarial.

Esta diferencia no solo es objetiva y verificable, sino que implica que una organización dispone de cuatro veces más tiempo efectivo que otra para ejercer funciones sindicales. La propia actuación del IAFA desmiente cualquier intento de justificación: la institución ha permitido, en la práctica, la ausencia de personal profesional en jornadas completas para una organización sindical sin afectar el servicio, pero utiliza ese mismo argumento para restringir a ANEP. Esta contradicción no es menor; evidencia una aplicación selectiva de criterios y confirma la existencia de un trato desigual injustificado, propio de una práctica de discriminación sindical.

Más grave aún, la propia resolución administrativa que rechaza el reclamo de ANEP reconoce que los insumos técnicos que supuestamente sustentaban la decisión no estaban formalizados al momento de adoptarse, siendo documentados con posterioridad, lo cual vicia el acto administrativo desde su origen.

Adicionalmente, se ha acreditado que esta situación no es reciente ni aislada, sino que se mantiene desde noviembre de 2025, pese a múltiples gestiones formales realizadas por ANEP para obtener una respuesta motivada, las cuales fueron atendidas de forma tardía, incompleta o sin respaldo técnico.

La ANEP es categórica: no se trata de una diferencia administrativa, sino de una práctica de discriminación sindical institucionalizada, sostenida en el tiempo y ejecutada mediante actos formales adoptados por la Dirección General y la Junta Directiva, sin justificación objetiva.

En consecuencia, esta organización deja claramente establecido que ejercerá todas las acciones legales correspondientes, tanto en sede constitucional como en las instancias nacionales e internacionales que resulten procedentes, y que bajo ninguna circunstancia aceptará prácticas laborales desleales, arbitrarias o discriminatorias que pretendan limitar o debilitar el ejercicio legítimo de la libertad sindical.

El recurso interpuesto solicita a la Sala Constitucional declarar la violación de derechos fundamentales, ordenar el cese inmediato del trato desigual, restablecer condiciones de igualdad real en el otorgamiento de licencias sindicales y adoptar medidas urgentes que garanticen el ejercicio efectivo de la actividad sindical dentro del IAFA.

La ANEP advierte que este tipo de actuaciones no solo comprometen la legalidad de las decisiones administrativas, sino que exponen a la institución a responsabilidad constitucional por la violación de derechos fundamentales.

La ANEP reafirma que continuará ejerciendo plenamente sus funciones de representación, denuncia y fiscalización, realizando las gestiones y consultas que correspondan, conforme a las facultades que le otorga el ordenamiento jurídico.

La libertad sindical no admite restricciones arbitrarias ni aplicaciones selectivas: su garantía debe ser plena, efectiva y en condiciones de igualdad. Cualquier desviación en ese sentido será oportunamente impugnada por las vías legales correspondientes.

Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP)

Pronunciamiento ANEP: En defensa de la paz, la soberanía de los pueblos y el respeto al derecho internacional

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), en cumplimiento de su compromiso histórico con la justicia social, la defensa de los derechos humanos y la solidaridad internacional entre los pueblos, manifiesta ante la comunidad nacional e internacional lo siguiente:

PRIMERO: Que observa con profunda preocupación las acciones, discursos y políticas impulsadas por el Gobierno de los Estados Unidos bajo la conducción del presidente Donald Trump, las cuales evidencian una peligrosa orientación hacia la confrontación internacional, el uso de la fuerza y la imposición de intereses geopolíticos por encima del derecho internacional.

SEGUNDO: Que la ANEP condena enérgicamente toda forma de guerra de agresión, intervención militar o injerencia extranjera que atente contra la soberanía de los Naciones, en abierta contradicción con los principios consagrados en la Carta de la Organización de las Naciones Unidas y el derecho internacional público.

TERCERO: Que el respeto al principio de autodeterminación de los pueblos constituye un pilar fundamental del orden jurídico internacional y un derecho inalienable que no puede ser vulnerado por intereses económicos, militares o ideológicos de potencias extranjeras.

CUARTO: Que las acciones de carácter imperialista, orientadas al control de recursos, territorios o decisiones soberanas de otras naciones, resultan incompatibles con los principios democráticos, los derechos humanos y la convivencia pacífica entre los pueblos.

QUINTO: Que la ANEP reafirma su compromiso con los instrumentos internacionales de derechos humanos, particularmente el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, los cuales

obligan a los Estados a promover condiciones de vida dignas y no a generar escenarios de guerra y destrucción.

SEXTO: Que las guerras y conflictos armados impulsados o promovidos por intereses hegemónicos generan graves consecuencias sociales: desplazamientos forzados, pobreza, destrucción de economías nacionales y violaciones sistemáticas a los derechos humanos de las poblaciones civiles.

SÉTIMO: Que la ANEP expresa su solidaridad plena con los pueblos que sufren las consecuencias de estas políticas, reiterando su compromiso con la justicia social global y la defensa de la dignidad humana.

OCTAVO: Que se rechaza categóricamente la militarización de las relaciones internacionales como mecanismo de resolución de conflictos, abogando por el diálogo, la diplomacia y los mecanismos multilaterales.

NOVENO: Que en coherencia con la tradición histórica de Costa Rica, nación que abolió su ejército y ha apostado por la paz, la ANEP reafirma su compromiso con la resolución pacífica de controversias y la promoción de un orden internacional justo, solidario y multipolar.

DÉCIMO: Que se hace un llamado a las organizaciones sindicales, sociales y a la comunidad internacional; así como a nuestra afiliación y toda la ciudadanía costarricense, a levantar su voz frente a estas amenazas, fortaleciendo la conciencia colectiva en defensa de la paz, la soberanía de los pueblos y el respeto irrestricto al derecho internacional.

POR TANTO

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) rechaza y condena las acciones de guerra, las prácticas imperialistas y cualquier forma de intervención extranjera que atente contra la dignidad de los pueblos, reiterando su compromiso con la paz mundial, la justicia social y el respeto al derecho internacional.

JUNTA DIRECTIVA NACIONAL DE LA ANEP

San José, 15 de abril de 2026.

ANEP solicita intervención de la Defensoría por posible vulneración de derechos en plataforma “Hello Brete”

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), junto con su seccional ANEP- Diversidad, solicitó formalmente la intervención de la Defensoría de los Habitantes ante una posible vulneración de derechos fundamentales en la plataforma digital “Hello Brete”, impulsada por el Gobierno de la República.

La preocupación surge tras identificarse que el formulario de inscripción del programa —dirigido a brindar acceso a becas para el aprendizaje del idioma inglés— incluye una consulta sobre si la persona usuaria pertenece a la población LGBTIQA+.

Para nuestra organización, esta pregunta implica el tratamiento de datos personales sensibles, específicamente relacionados con la orientación sexual, lo cual debe cumplir estrictos criterios legales establecidos en la Ley N.º 8968 sobre protección de datos personales.

Desde la ANEP adviertimos que no existe claridad sobre la finalidad de dicha recolección de información, ni garantías suficientes respecto a su uso, resguardo o confidencialidad. Esto, señalan, podría representar una vulneración al derecho a la privacidad, así como al principio de igualdad y no discriminación.

Asimismo, alertamos sobre el riesgo de que esta información pueda ser utilizada —de manera directa o indirecta— como criterio en la asignación de becas, lo que podría derivar en prácticas discriminatorias hacia personas LGBTIQA+.

El planteamiento también se fundamenta en estándares internacionales de derechos humanos, particularmente en los criterios establecidos por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que reconocen la orientación sexual como una categoría protegida frente a cualquier forma de discriminación.

Ante esta situación, solicitamos a la Defensoría de los Habitantes:

•Investigar la legalidad de la recolección de estos datos en la plataforma.

•Determinar si se cumple con los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad.

•Verificar las condiciones de consentimiento informado y protección de la información.

▪︎Analizar posibles riesgos de uso discriminatorio.
Emitir recomendaciones para garantizar el respeto de los derechos fundamentales.

Desde ANEP no descartamos solicitar la eliminación de esta consulta del formulario, en caso de comprobarse que no cumple con los estándares legales y de derechos humanos.

La recolección de datos sensibles sin justificación clara resulta incompatible con el Estado de Derecho y con los compromisos internacionales asumidos por Costa Rica.

Finalmente, reafirmamos nuestro compromiso de mantenerse vigilante ante este caso, en defensa del derecho a la privacidad y la no discriminación de todas las personas.

Dirección del Hospital Calderón Guardia se compromete a evitar atrasos en pago del CUMCAS

La representación de ANEP dentro del Hospital Calderón Guardia llegó a acuerdos con las máximas autoridades del centro médico para que no se generen retrasos en el pago de los cumcas. Además, en otra reunión se solicitó intervenir varios espacios que están en muy malas condiciones.


ANEP Diversidad rechaza el retiro de Costa Rica del foro de la OEA y señala un retroceso en derechos humanos

Salida del foro de la OEA debilita la incidencia de Costa Rica en agendas clave de igualdad y no discriminación.

Se configura un patrón preocupante que pone en riesgo avances en Derechos Humanos

San José, Costa Rica — La Seccional ANEP Diversidad rechaza la decisión del Gobierno de Costa Rica de retirarse del foro de la Organización de los Estados Americanos (OEA) dedicado a la promoción y defensa de los derechos de las personas LGBTIQ+, por constituir un debilitamiento del compromiso del Estado costarricense con los derechos humanos en el ámbito internacional. Lejos de ser una medida administrativa, esta determinación refleja un retroceso en la posición histórica del país en materia de igualdad y no discriminación.

El espacio del que Costa Rica se retira, conocido como “Core Group LGBTI”, ha sido un mecanismo de articulación entre Estados para el impulso de estándares internacionales, el fortalecimiento de políticas públicas inclusivas y la coordinación de acciones frente a la discriminación. La participación en estos espacios no es meramente simbólica: representa un compromiso concreto con el desarrollo progresivo de derechos y con el cumplimiento de las obligaciones internacionales en materia de igualdad y no discriminación.

La salida de este foro implica una reducción directa de la presencia e incidencia del país en escenarios donde se definen agendas estratégicas para la protección de derechos. En consecuencia, debilita tanto la proyección internacional de Costa Rica como su capacidad de influir en procesos regionales que inciden en la garantía efectiva de los derechos humanos.

Este hecho no puede analizarse de forma aislada. Se inscribe en un contexto político más amplio en el que el gobierno de Rodrigo Chaves Robles y el gobierno por iniciar de Laura Fernández configuran, con creciente evidencia, un escenario regresivo en materia de derechos humanos, particularmente en lo que respecta a las personas LGBTIQ+. Esta orientación resulta especialmente preocupante en un país que aún enfrenta importantes desafíos en materia de igualdad, dignidad y justicia.

En este contexto, se vuelve imprescindible promover una reflexión crítica sobre el rumbo que se está consolidando y sobre el impacto que determinadas decisiones políticas pueden tener en la protección y ampliación de derechos. La defensa de los derechos humanos no puede asumirse como irreversible ni garantizada.

Hoy más que nunca, es necesario fortalecer el debate público, la participación ciudadana y el compromiso democrático. La defensa de los derechos conquistados —y de aquellos que aún están pendientes— constituye una responsabilidad colectiva frente a cualquier intento de retroceso.

En esa misma línea, ANEP Diversidad señala que esta decisión forma parte de un conjunto de acciones y omisiones que evidencian un distanciamiento progresivo de las agendas de derechos humanos, particularmente aquellas vinculadas a la diversidad, la inclusión y la equidad. Este patrón preocupa, ya que debilita el liderazgo histórico de Costa Rica en la defensa de los derechos de las personas LGBTIQ+ en América Latina.

Si bien los derechos conquistados en el país no desaparecen de forma inmediata, resulta fundamental señalar que los retrocesos en derechos humanos suelen iniciar con el debilitamiento de compromisos internacionales, la desarticulación de espacios de cooperación y la reducción de mecanismos de vigilancia externa. La salida de este foro constituye una señal clara en esa dirección.

Rechazamos categóricamente la premisa de que Costa Rica ha alcanzado una “protección plena” de los derechos de todas las personas. Esta afirmación desconoce las realidades que aún enfrentan las personas LGBTIQ+, incluyendo situaciones persistentes de discriminación, exclusión y violencia, que requieren políticas públicas sostenidas y un compromiso permanente tanto a nivel nacional como internacional.

La defensa de los derechos humanos exige coherencia, participación activa y presencia en los espacios donde estos se construyen, se fortalecen y se vigilan. Apartarse de dichos espacios contradice los principios que históricamente han orientado la política exterior costarricense.

Ante este escenario, ANEP Diversidad hace un llamado a las personas de la comunidad LGBTIQ+, así como a las organizaciones sociales, al movimiento sindical, a las instituciones públicas y a la ciudadanía en general, a mantenerse vigilantes, informados y activos. La defensa de sus derechos y de todas las personas frente a la discriminación es una responsabilidad colectiva que no puede ser debilitada por decisiones políticas de esta naturaleza.

ANEP Diversidad reitera su compromiso firme con la construcción de una Costa Rica inclusiva, equitativa y respetuosa de la dignidad de todas las personas, y continuará alzando la voz frente a cualquier acción que represente un retroceso en derechos humanos.

ICE al borde del colapso: reiteradas fallas, opacidad institucional y una administración que evade su responsabilidad

Costa Rica vuelve a enfrentar una situación inaceptable. El pasado viernes 27 de marzo de 2026 se registró nuevamente una afectación masiva en los servicios de conectividad internacional y aparentemente en el peering con Microsoft, lo que provocó interrupciones generalizadas en múltiples plataformas críticas, afectando tanto a usuarios residenciales como a empresas, instituciones públicas y servicios esenciales que dependen de estas interconexiones. Este nuevo episodio no solo confirma la fragilidad de la infraestructura, sino que evidencia una preocupante reincidencia que ya no puede ser tratada como un hecho aislado, sino como una manifestación clara de un problema estructural profundo dentro del ICE.

Resulta imposible no establecer un vínculo directo con las averías recientes, particularmente la del 12 de setiembre de 2025, donde la institución intentó justificar una caída masiva mediante la explicación de un corte de fibra en Panamá. Hoy, meses después, la historia se repite. La pregunta es inevitable y debe formularse sin rodeos, ¿estamos frente a las mismas debilidades estructurales que nunca fueron corregidas? ¿Se trata, acaso, de los mismos enlaces internacionales que en su momento fueron incorporados como “capacidad temporal”, aparentemente sin un registro claro, sin trazabilidad transparente y sin garantías de estabilidad a largo plazo?

Si efectivamente estos enlaces corresponden a esa capacidad temporal previamente señalada, la situación adquiere una dimensión aún más grave. ¿Quién autorizó su implementación bajo condiciones que hoy podrían estar comprometiendo la estabilidad del servicio nacional? ¿Bajo qué criterios técnicos y legales se aceptó esa infraestructura? ¿Se evaluaron los riesgos de depender de enlaces no permanentes o con condiciones contractuales ambiguas? Y más aún, ¿por qué no se tomaron las medidas correctivas luego de la avería anterior, cuando ya existían señales claras de vulnerabilidad?

La afectación específica en el peering con Microsoft abre otro frente crítico que no puede ser minimizado. No se trata de un proveedor cualquiera, sino de un actor central en el ecosistema digital global, del cual dependen servicios empresariales, plataformas educativas, sistemas de almacenamiento en la nube, herramientas de comunicación y operaciones críticas tanto del sector público como privado. ¿Cómo es posible que una relación de esta magnitud carezca de redundancias efectivas? ¿Dónde están los mecanismos de respaldo que debieron activarse para evitar una interrupción masiva? ¿Se cuenta realmente con acuerdos de nivel de servicio (SLA) robustos, o estamos ante relaciones contractuales débiles que no protegen al país ante este tipo de eventos?

Desde el punto de vista jurídico, la situación es aún más delicada. Nos encontramos frente a una posible violación reiterada del principio de continuidad del servicio público, pilar fundamental del ordenamiento administrativo costarricense. La Constitución Política y la Ley General de la Administración Pública no dejan espacio a interpretaciones, los funcionarios públicos están obligados a actuar con eficiencia, eficacia y sometimiento pleno al ordenamiento jurídico. La reiteración de fallas masivas, sin que medien soluciones estructurales, podría configurar no solo una falta administrativa grave, sino también responsabilidad personal de los jerarcas por omisión en el cumplimiento de sus deberes.

Surge entonces una interrogante ineludible, ¿se va a iniciar algún tipo de acción legal por la interrupción de servicio que afectó a los usuarios? ¿El ICE, como operador, asumirá su responsabilidad frente a los daños ocasionados a empresas, instituciones y ciudadanos? ¿Se activarán mecanismos de compensación, o una vez más se trasladará el costo de la ineficiencia a los usuarios? Y en caso de que la responsabilidad recaiga en terceros proveedores internacionales, ¿qué acciones contractuales o judiciales se emprenderán para resarcir los daños? ¿Existen siquiera cláusulas suficientemente robustas que permitan exigir responsabilidades, o se ha expuesto al país a una posición de vulnerabilidad jurídica?

No menos importante es cuestionar el rol de la Alta Administración. El Consejo Directivo, la Gerencia General, la Presidencia Ejecutiva y la Gerencia de Telecomunicaciones no pueden seguir actuando como simples observadores de una crisis que se agrava con cada nuevo incidente. La omisión en la toma de decisiones correctivas, la falta de transparencia en la gestión de la infraestructura y la aparente normalización de fallas masivas los convierte en corresponsables directos de esta situación. La responsabilidad no es difusa, es concreta y tiene nombres, cargos y funciones claramente definidos por la ley.

Este nuevo episodio confirma lo que ya se ha venido denunciando, el ICE enfrenta una crisis de gobernanza. No es un problema de capacidad técnica de sus trabajadores, quienes han demostrado en múltiples ocasiones su compromiso y profesionalismo, sino de una estructura de toma de decisiones que falla en lo esencial: planificar, prevenir y garantizar la continuidad del servicio. La institución no puede seguir operando bajo esquemas reactivos, atendiendo emergencias que pudieron haberse evitado con una gestión diligente.

A la población Iceísta y a la ciudadanía en general debe quedarles claro que la situación ha llegado a un punto crítico. No se trata únicamente de exigir explicaciones, sino de demandar cambios reales. Cada falla reiterada debilita la confianza en la Institución, erosiona su legitimidad y abre la puerta a discursos que buscan desmantelar lo público. Si no se corrige el rumbo con urgencia, si no se asumen responsabilidades y si no se depuran las estructuras que han permitido esta cadena de errores, el daño podría volverse irreversible.

Hoy más que nunca es necesario alzar la voz. Porque lo que está en juego no es solo la calidad del servicio de internet, sino el futuro mismo del ICE como institución estratégica del país. Y si se permite que la negligencia, la improvisación y la falta de rendición de cuentas continúen marcando el rumbo, pronto no habrá institución que defender.

ANEP denuncia bloqueo comunicacional por parte de la UTN

La Universidad decidió bloquear el correo con le que ANEP distribuye información relevante sobre su accionar. Precisamente, durante los últimos meses se han generado por parte de la seccional fuertes denuncias sobre irregularidades a lo interno de la institución.

ANEP llega a acuerdos con dirección del Hospital Calderón Guardia en favor del honor del personal

Tras las intervención de nuestra organización sindical, se llegaron a acuerdos con la dirección del Hospital Calderón Guardia en donde destaca la aplicación de una sanción disciplinaria al Dr Chamorro, tras su inaceptables declaraciones.

ANEP intima a Municipalidad de Puntarenas por posibles violaciones a derechos salariales

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) denuncia irregularidades en la Municipalidad de Puntarenas por la aplicación de incentivos salariales que podrían afectar derechos adquiridos. Se exige la restitución de beneficios, pago de diferencias salariales y la apertura urgente de una mesa de diálogo.